La estructura del espacio es lago que puede parece irrelevante pero no lo es. Me refiero a dónde colocarse, por ejemplo, en el cine, en las colas, en el trabajo.. Cuando voy al cine o al teatro acompañada, y más si es en grupo, es el momento de sentarse uno de los que eliminaría. Es un momento de incertidumbre donde el azar y la propia motivación de sentarse junto a alguien en concreto negocian con la educación y las buenas maneras. Incluso cuando en el autobús si no estoy sola y monto primera surgen dudas de si la otra persona se encontrará a gusto en ese asiento elegido.
Es fácil recordar que algo similar sucedía en el colegio, y la novedad de los compañeros de los primeros días de clase. El lugar estratégico del pupitre era crucial en los años de escolaridad. En el trabajo, los sitios suelen ser otorgados por rango o veteranía, lo que simplifica las cosas, y pone a cada uno en su sitio. Cuando esto no sucede por problemas de espacio, pueden surgir dificultades. Parece raro, pero la eficacia en el trabajo se ve afectada y mucho por el lugar y su entorno. Para algunos más que otros, claro, pero influye. Esto me recuerda al Feng shui, que va más allá y plantea la necesidad de estudiar los elementos de decoración o funcionales como si de un ecosistema se tratara.
08 noviembre, 2007
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